El arte de sanar con palabras: Jóvenes del CONALEP Tepic 169 exploran sus emociones a través de la escritura.

TEPIC, NAYARIT. — En un esfuerzo por fortalecer el bienestar integral de su comunidad estudiantil, el CONALEP Tepic 169 ha puesto en marcha un innovador taller de lectura y escritura creativa. El espacio, impartido y guiado por Pixie, busca convertirse en un refugio seguro donde los jóvenes puedan canalizar sus inquietudes y descubrir su propia voz por medio de la literatura.

​Este proyecto fue gestionando en colaboración entre el Programa de Promoción y Fomento a la Lectura y Literatura de Nayarit, Salas de Lectura Programa Nacional y el  departamento de Psicología del plantel CONALEP TEPIC. Respondiendo a la necesidad de brindar a los alumnos herramientas prácticas para su salud mental. El objetivo central es claro: utilizar el arte de la escritura como un vehículo para que los estudiantes logren reconocer, procesar y expresar sus sentimientos de una manera constructiva.

​En una etapa tan llena de cambios y retos como lo es el bachillerato, muchos adolescentes enfrentan dificultades para articular lo que sienten. Es aquí donde la metodología del taller entra en juego. Bajo la dirección de Pixie, los jóvenes se sumergen en lecturas creativas que funcionan como espejos y detonantes. A partir de estas historias, los alumnos se enfrentan a la hoja en blanco con la libertad de plasmar sus propias emociones, frustraciones y esperanzas sin el peso de una calificación académica.

​El acompañamiento del departamento de Psicología asegura que los ejercicios literarios tengan un propósito terapéutico. Al poner las emociones en palabras, los estudiantes logran tomar distancia de sus problemas, ordenan sus pensamientos y reducen sus niveles de ansiedad, convirtiendo el acto de escribir en una poderosa válvula de escape.

​Con dinámicas que invitan a la reflexión profunda y a la creatividad, Pixie está logrando con el taller, se llene de historias genuinas. Esta iniciativa demuestra un compromiso real de la institución no solo con la formación de profesionales técnicos, sino con el desarrollo de seres humanos emocionalmente sanos, comprobando que la pluma es, en muchas ocasiones, la mejor herramienta para sanar.


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